martes, 23 de abril de 2013

LA HISTORIA SE REPITE

Por Juan Antonio de La Hoz González, Consejero de Coalición Canaria en el Cabildo de Lanzarote.


Desde que en el amanecer del S. XV Lanzarote sufrió el cambio brutal de una cultura de tipo neolítico, basada económicamente en una reducida producción de subsistencia derivada de la explotación de la cabra, la oveja y el cultivo de la cebada, a otra cultura de corte medieval, " mucho más evolucionada ", IMPUESTA por la fuerza a sus habitantes, los majos, con lo que ello supuso de cambios radicales en su economìa y sociedad, la historia se repite. Como todos sabemos, nuestra isla, desde su conquista y hasta el siglo XIX, constituyó un Señorío al igual que Fuerteventura, La Gomera y El Hierro. El Señor era el que, a través de administradores, gobernaba la isla, nombrando sus cargos y percibiendo sus rentas ( el quinto señorial, es decir, un 20 % del valor de los productos exportados ). Su economía se basaba en la exportación de ORCHILLA, productos ganaderos y, sobre todo, en las RAZZIAS ESCLAVISTAS o cabalgadas en las costas vecinas del sur de Marruecos, Mauritania y Sáhara. A medida que decrecieron las cabalgadas, prohibidas a fines del XVI, aumentó el cultivo de cebada y trigo.

Tytheroygatra basaba, en el siglo XVII, su economía en los productos agrícolas, CEREALES. Soportó con sus cosechas, como Fuerteventura, la elevada demanda de las islas centrales que dependían del trigo y la cebada. Esta trayectoria económica de la isla se vio transformada por los episodios volcánicos entre 1730 y 1736, compensada al tiempo por las destacadas cosechas obtenidas en las zonas donde la ceniza y el picón se acumularon. Se plantaron cultivos de viña, de árboles frutales y se introdujeron con gran aceptación el millo, la papa y las legumbres. El último tercio del XVIII es la etapa más relevante y beneficiosa del siglo para la isla. Surge una burguesía local y foránea, vinculada primero a la producción de VINOS y aguardiente para el comercio exterior y luego con la introducción y explotación de la BARRILLA.

En la primera mitad del siglo XIX la economía de Lanzarote se basaba en los cultivos tradicionales, cebada, trigo y avena, dirigidos al mercado interno y otras islas; la papa, millo y legumbres para cubrir la demanda local y el fomento de productos para la exportación como la barrilla y el vino. La caída de la barrilla desde finales del primer tercio del XIX, por la aparición de las sosas de laboratorio, más una intensa sequía, propició el aumento de la EMIGRACIÓN hacia las islas centrales y América. A partir del segundo tercio del siglo, la introducción de la COCHINILLA permitirá el incremento de la circulación de capitales. Con la entrada del siglo XX este cultivo no encuentra sustituto, debido al descubrimiento de las anilinas artificiales, y por ello la EMIGRACIÓN hacia América o resto del Archipiélago se multiplica. Lanzarote intenta implantar las fábricas de TABACO, factorías de salazón, de sal,... En la isla de los volcanes, por ese tiempo, aparte de una agricultura de subsistencia, era la PESCA en la vecina África uno de los pilares de la economía insular con la creación de las fábricas de conservas. Estas industrias vivieron su mayor esplendor entre los años 1950 y 1960, pero tras la descolonización del Sáhara Español se produjo su práctica desaparición.

Otra vez el fantasma de la EMIGRACIÓN, en Lanzarote sólo reinaban las aulagas y las piedras. Pero durante la década de 1960 a 1970 se realiza el acondicionamiento de las carreteras, la ampliación de la pista de Guacimeta que permitirá en 1970 la apertura del aeropuerto a los vuelos internacionales, la primera potabilizadora de la isla y la apertura del primer Centro Turístico, la Cueva de los Verdes, al que seguirán Jameos del Agua y Mirador de Malpaso. Es el Boom Turístico ( 1978-1988 ). Una actividad económica alcanza beneficios nunca antes logrados: el TURISMO.

Cuando hemos descubierto " la gallina de los huevos de oro " y el monocultivo perfecto que nos ha dado una sociedad del bienestar, otra vez, DE FUERA, se nos viene a imponer un nuevo modelo económico, el PETRÓLEO, contrario a nuestra filosofía de DESARROLLO SOSTENIBLE ( 1993. Reserva de la Biosfera ), a nuestra apuesta por las ENERGÍAS RENOVABLES, a nuestra principal actividad económica, el turismo, y a la vida, el AGUA y la BIODIVERSIDAD MARINA. Permitiremos que decidan, desde fuera, el futuro de nuestros hijos,-as, sin escuchar la opinión de los ciudadanos y la instituciones de Canarias. Consentiremos, otra vez, que el fantasma de la emigración sobrevuele nuestras cabezas. Por favor, no dejemos que los árboles no nos otorguen el placer de ver el bosque.