jueves, 26 de enero de 2012

CC subraya que la reforma del Senado como cámara territorial “no admite más demora”


Narvay Quintero reprocha la “incapacidad de diálogo y consenso” para acometer dicha reforma


Madrid, a 24 de enero de 2011. El portavoz del Grupo Mixto y senador de Coalición Canaria – Agrupación Herreña Independiente (CC-AHI), Narvay Quintero, emplazó hoy, en la sesión plenaria, a todos los grupos parlamentarios a “asumir el reto que supone, 33 años después, acometer la reforma del Senado como cámara territorial”.

“Debemos pasar de las buenas intenciones que siempre afloran al inicio de cada legislatura a afrontar, con responsabilidad, un debate que no admite más demoras”, destacó el senador herreño.

Quintero indicó, a este respecto, que “si el Senado no asume el papel que le adjudica la constitución y se convierte en el escenario del debate territorial entre el Estado y las Comunidades Autónomas, seguirá siendo una simple Cámara de segunda lectura”.

El senador herreño se refirió al compromiso del actual presidente del Senado que, en la sesión constitutiva, expresó su deseo de “dotar de mayor efectividad a la función de representación territorial” de la cámara.

“Un objetivo que han repetido todos y cada uno de sus antecesores en su toma de posesión, pero que ninguno ha sido capaz de acometer por falta de interés en algunos casos o, simplemente, por la incapacidad de diálogo y consenso que existe entre los diferentes partidos que han participado en esta cámara”, puntualizó Quintero.

El senador de CC-AHI dijo, en este sentido, que “han pasado más de tres décadas desde que se formalizó el Estado de las Autonomías y el Senado sigue siendo la asignatura pendiente. Los ciudadanos nunca han valorado positivamente el papel que realiza esta Cámara, pero la crisis ha agravado aún más la percepción que tienen de ella. Los poderes públicos debemos ser ejemplarizantes en la aplicación de las políticas de austeridad que nos exige la profunda recesión que vivimos. Es por ello que está cámara está en el punto de mira de quienes, no sin razón por la desinformación, reclaman su cierre por tratarse de un espacio sin valor; un espacio casi prescindible. Una simple cámara de segunda lectura”.