viernes, 4 de febrero de 2011

EGIPTO PIDE CAMBIOS

Egipto debe garantizar la seguridad 
de la sociedad civil.


Activistas de Amnistía Internacional, 
detenidos por la policía egipcia.


Millares de personas se han sumado en los últimos días a las manifestaciones contra la pobreza, los abusos policiales y la corrupción que vienen celebrándose en todo Egipto. © Nour El Refai/Demotix
Actualizado: 3 de febrero.
Dos delegados de Amnistía Internacional han sido detenidos en El Cairo después de que el Centro Legal Hisham Mubarak fuera tomado por la policía militar en la mañana del 3 de febrero. Ambos han sido conducidos a algún lugar desconocido de El Cairo junto a otros activistas. Amnistía Internacional desconoce su paradero actual.

Nuestros compañeros y el resto de activistas deben ser puestos en libertad inmediatamente y en condiciones de seguridad. Su seguimiento de la situación de derechos humanos en Egipto debe poder llevarse a cabo sin temor a ser hostigados o detenidos.

Además de estas detenciones, los disturbios relacionados con las manifestaciones siguen siendo un grave motivo de preocupación. Parece ser que en los acontecimientos de los últimos días el ejército estaría incumpliendo su compromiso de proteger a los manifestantes pacíficos. El equipo de investigación de Amnistía Internacional desplazado hasta Egipto ha sido testigo de agresiones contra manifestantes pacíficos por parte de simpatizantes de Mubarak, agresiones cometidas ante la pasividad de la policía.

Estos hechos indicarían que parte de esta violencia está orquestada por las autoridades egipcias para forzar el fin de las protestas antigubernamentales, recuperar el control y aferrarse al poder ante la exigencia pública sin precedentes pidiendo reformas políticas.


Las autoridades egipcias deben responder a la violencia organizada que se está viviendo en las calles y deben garantizar la libertad y la seguridad de todas aquellas personas que quieren manifestar públicamente sus opiniones o trabajar en defensa de los derechos humanos. Además, aquellas personas detenidas sin cargos reconocibles internacionalmente deben ser puestos en libertad de forma inmediata, y bajo ningún concepto deben ser víctimas de malos tratos.

Es el momento de que las autoridades egipcias demuestren un auténtico liderazgo respondiendo a la violencia, investigando las muertes causadas por los disturbios y garantizando los derechos humanos de la sociedad egipcia que se manifiesta pacíficamente. Egipto se está moviendo y pidiendo cambios, ayúdanos a ponerlos en marcha sin que se que se pongan en peligro vidas humanas.
¡Actúa!